Sobre las relaciones del arte con la participación política, no sólo electoral

InterACCIONES (…) ELECTORALES

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    Daniel_Villegas

    PARTIDO DE LA JORNADA

    imagen1.jpg PROYECTO: PARTIDO DE LA JORNADA(1).

    Desde una perspectiva lingüística, atendiendo a la polisemia ligada a los diferentes términos futbolísticos y políticos, las asociaciones que se producen entre las campañas electorales y las lances deportivos, especialmente los relacionados  con el mundo mediático relativos al futbol, son diversos; Partido (como juego, organización política, toma de posición frente a…), Jornada (espacio de tiempo donde acontecen una serie de partidos, de reflexión o día de…), gol ( marcar un tanto, “los goles que nos meten” como expresión de engaño…). En cualquier caso, y, aunque estos juegos del lenguaje, forman parte del proyecto “partido de la jornada” en una primera lectura, el planteamiento del imagen2p.jpgmismo trata de ahondar en la problemática contemporánea, en un contexto de conflictivo en torno de la legitimidad de la representación,  acerca de la mutua desafección que opera entre los representantes políticos y sus representados ( ya sean denominados como ciudadanos, consumidores, espectadores, usuarios…) y de cómo afectan de modo asimétrico tales condiciones a cada uno de estos agentes.

    La distancia entre el discurrir político y el ciudadano que se encuentran, aparentemente y casi de modo exclusivo, en el período electoral como ritual de preservación del sistema democrático encuentra un correlato en lo futbolístico cuya importancia se renueva semana a semana en los distintas jornadas de partidos que se disputan.

    Jean Baudrillard  a propósito de los acontecimientos de Heysel  del año 1985 sostiene que la violencia desplegada por los hooligans ingleses debe ser leída como medio de participación política, o más bien sobreparticipación, en un sistema político-mediático de rasgos totalitarios, convirtiéndose en actores principales del espectáculo, que les ha relegado a un rol pasivo. En este sentido, comenta: “Ya no se trata entonces del pueblo representado ni del soberano legítimo. Esta configuración política es sustituida por un duelo en el que ya no se habla de contrato social, un duelo transpolítico  entre una instancia que tiende a la autorreferencialidad totalitaria y una masa irónica o refractaria, agnóstica e infantil (ya no habla, sino que charla).”(2)  

    El intento de eliminar las consecuencias no deseadas derivadas de la pulsión terrorista como medio de participación plantea  la expulsión del terreno del juego, ya éste el estadio o la actividad electoral, de los espectadores que asistirán al acontecimiento por vía mediada a través de la televisión tal y como se plantea en el proyecto “partido de la jornada”, que será mostrado como acción televisada.  Baudrillard analiza, precisamente, estas  circunstancias en relación con el Partido de copa de Europa celebrado, con el estadio vacio por sanción y televisado globalmente,  en Madrid en el año 1987 entre el Real Madrid y el Nápoles, en relación con lo político: “Así, los asuntos de la propia política deben desarrollarse en cierto modo ante un estadio vacío (la forma vacía de la representación) del que ha sido expulsado cualquier público real en tanto que susceptible de pasiones demasiado vivas, y de donde sólo emana una retranscripción televisiva  (las pantallas, las curvas, los sondeos) (…) la forma transparente de un espacio público del que se han retirado los actores, la forma pura de un acontecimiento del que se han retirado las pasiones”(3). De este modo, “(…) el  acontecimiento  «real» se produce en vacío, expurgado de su contexto y visible solamente de lejos, televisamente. Ejemplo de anticipación quirúrgica de nuestros acontecimientos futuros: un acontecimiento tan mínimo que podría no haber ocurrido en absoluto y una amplificación máxima en la pantalla. Nadie habrá vivido sus peripecias, pero todo el mundo habrá captado su imagen. Se ha vuelto un acontecimiento puro, al margen de cualquier referencia natural, del que también se podría ofrecer el equivalente en imágenes de síntesis. “(4)  Del mismo modo, podría ofrecerse cualquier registro diferido como sucede en “Partido de la jornada”, donde el publico ha sido excluido del lugar donde acontece la acción y se le suministra una imagen televisiva lejana temporal y espacialmente cerrando cualquier posibilidad de participación política efectiva.

    DOCUMENTACIÓN GRÁFICA

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    (1) Esta denominación se toma prestada de un conocido programa deportivo radiofónico. 


    (2)   Baudrillard, J., La transparencia del mal, Anagrama, Barcelona, 1991, p. 87. 


    (3) Ibíd., pp. 88-89. 


    (4) Ibíd., p. 88.